Viernes 24 de Noviembre de 2017
«Todo por culpa de ella»
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Martes 05 de Septiembre de 2017 09:54

 El Teatro El Galpón y una osada obra contemporánea en el Macció

Rossana San Martín Cruxên

El pasado  jueves 17 de agosto el Teatro El Galpón de Montevideo, presentó  la obra de teatro «Todo por culpa de ella», de Andrei Ivanov en el Teatro Macció.Entrevistamos a la directora de esta obra, Graciela Escuder, antes de la representación teatral, que recibió muchos elogios del público.

Muy conectados a Internet pero…

_ ¿Cómo llegaste a esta obra y qué desafíos te planteó el texto?
Graciela Escuder: _ Llegó a mis manos a través de Alberto Guarnieri. Es un Filólogo, y fue quien hizo la traducción del idioma ruso. Él vivió en lo que ahora es Rusia, cuando era aún Unión Soviética. Él ha hecho varias traducciones para la Comedia Nacional. El ruso está bastante alejado de nosotros. Hace tres años él había traído «Querida Elena» («Querida profesora»), obra de Liudmila Razumóvskaya , que también dirigí [se estrenó en el 2015 en Teatro El Galpón]. Fue una obra muy importante en la Unión Soviética, prohibida en su época y que luego se retomó [en la Perestroika].
«Todo por culpa de ella», es de Andrei Ivanov, joven escritor ruso de 32 años. La obra surgió de un taller. Nos gustó muchísimo, porque trata los temas tan actuales por los que pasan padres e hijos con el Facebook, las redes sociales, las conexiones.

«Edipo cibernético»

_ Aborda los problemas que nos afectan a todos.
_ Un crítico me decía que era la relación entre madre e hijo. En realidad es un «Edipo cibernético». En el fondo estamos hablando del amor entre madre e hijo y por lo tanto, de Edipo. ¡Los griegos inventaron todo!
Acá el tema es la distancia, el hecho de no poder comunicarse con el hijo. A la madre se le ocurre una idea muy provocadora a la que ella misma va a llamar después «adictiva». Decide hacerse el perfil de una joven, porque descubre que su hijo tiene un perfil inventado. A partir de ahí, comienzan una relación, bastante importante, sin que el hijo sepa que quien se comunica con él es en realidad su madre. El final es abierto y cada uno puede interpretarlo como quiera.

Provocativa puesta en escena

_ Dos actores interpretan el rol del hijo y dos actrices, el de la madre.
_ Sí. A mí se me ocurrió hacerlo así. La madre y el hijo «reales» y los virtuales o «avatares». La comunicación entre ellos por Facebook tiene momentos muy graciosos, pero en otras oportunidades es terrible, cuando percibimos a lo largo de la obra cuán alejados están nuestros hijos, lo poco que los entendemos.
Yo defiendo mucho a la madre de esta obra. Se queda sola, tiene que trabajar y está tratando de superar la pérdida de su marido. Tanto la madre como el hijo tienen reacciones extemporáneas, como ocurre con todo el mundo en su vida privada.
_¿Cómo fue la dirección de actores y el abordaje del texto?
_ Tardamos nueve meses en lograrla. Fue como un parto muy bueno. Obtuvo nueve nominaciones para los premios Florencio. Logró solo un premio técnico: iluminación (Leonardo Hualde). Tiene una música maravillosa de Fernando Ulivi, adecuada a los distintos momentos. Él ve primero la obra y luego adapta la música. La vestuarista Aída Sanz es recién egresada de la EMAD. Los «avatares» parecen vampiros o cuervos. La escenografía es de Jorge Soto, que es un artista plástico que ha logrado muchos premios en el exterior. Le pedí que me hiciera una instalación. Son dos andamios, donde están los avatares; dos mesas con sendas computadoras y los cables.
_ Trataste de que la escenografía fuera lo más despojada posible.
_ Sí. Al principio hay una división de espacios entre los seres reales y los avatares, pero en determinado momento, se empiezan a mezclar en el Facebook los sentimientos, las soledades.

Acercamientos

_ Se rompen los límites entre lo real y lo virtual.
_ Esa fue una propuesta mía. Hicimos la prueba en la sala con capacidad para 800 personas de «Teatro El Galpón» [Montevideo], con 550 alumnos de 2° año de Liceo. Yo estaba aterrorizada, porque generalmente esta obra se representa en una sala pequeña para 70 personas.
_¿Cómo reaccionaron los jovencitos de la platea?
_ Gritaban, se callaban, y luego opinaron sobre la obra. Ayer [16 de agosto], hicimos una función a la que asistieron estudiantes de Magisterio y fue fantástico. Me parece que la entienden mucho más que los adultos. Les llega, los conmueve…
No hace mucho que manejo Facebook. Mis hijos son unos «capos» con las redes sociales. Descubrí que ellas democratizan la información, pero muchas veces se descubre la gran soledad de las personas. Es por lo menos un intento de acercamiento que si se traduce en algo real, puede funcionar.

«Todo por culpa de ella»: La comunicación y otros abismos de hoy

Entramos al Macció y vimos dos pantallas con imágenes paralelas y antitéticas. A la derecha, el moroso desarrollo de una secuencia de la película «Los pájaros» de Hitchcock, silenciosa y apacible (aun cuando también encierra oscuridades futuras de la trama), símbolo de otra forma de contar y de vivir, claro. A la izquierda imágenes en permanente movimiento, ruidos, en la múltiple opción y vorágine, salidas de una computadora. Pronto supimos que la de la derecha correspondía a una madre y la segunda, a su hijo.
Madre e hijo viven en la misma casa, pero en «mundos» muy distantes. Ella siempre se comunica con una amiga por Internet. Se queja de su soledad, su viudez y de la falta de relación con su hijo, a quien no comprende. Confiesa a su amiga la creación de un alter ego virtual o avatar, para acercarse y dialogar así con él, pero no percibe las consecuencias de ese adictivo juego. El joven está siempre pegado a la computadora o al celular, comunicándose con un amigo y narrándole los desencuentros permanentes entre él y su madre, de quien habla con odio y adjetivos procaces. La relación virtual con «esa joven salada», tan gótica y misteriosa como él pretende ser, será centro de esos chats con ese amigo.
Las luces, las imágenes, la música y los silencios, son muy importantes en el relato. Por un lado, las desolaciones de madre e hijo que se espían y se molestan mutuamente en la vida real. Por otro, las ensoñaciones de una relación cada vez más fuerte y riesgosa, en lo virtual. El texto sin duda tiene total vigencia, en este mundo de mentiras dulces de las redes sociales, y verdades amargas. Sobre todo, porque hace que el espectador se cuestione qué hacer frente a las brechas generacionales, y a la incomunicación en general e intrafamiliar, en particular... Podrían haberse omitido algunas reiteraciones tanto en los crispados antagonismos de madre e hijos reales, como identidades entre los «avatares», para que hubiera más contundencia en este Edipo actualizado. Hay actuaciones convincentes. Es muy efectiva esa escenografía con andamios que suben y bajan los agonistas. Se logra una mayor dinámica y fuerza en las escenas postreras, cuando se entrelazan los mundos real y virtual. Tiene algunas escenas removedoras..
El final provoca desasosiego, abre muchas interrogantes y búsquedas de respuestas para este complejo mundo.
RSMC

«TODO POR CULPA DE ELLA»: Fecha de la función en el Macció: 17 de agosto, 2017. Compañía: TEATRO EL GALPÓN. Ficha artística: Dirección: Graciela Escuder. Autor: Andrei Ivanov. Traducción del texto: Alberto Guarnieri. Ficha técnica: Jorge Soto: Diseño de escenografía y videos de obra. Leonardo Hualde: Diseño de iluminación. Fernando Ulivi: Música. Aída Sanz: Diseño de vestuario. ELENCO: Alicia Alfonso, Cristian Amacoria, Bernardo Trías, Victoria González Natero.

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