Director de Tránsito justifica violento accionar de Inspectores: Adeom reclama capacitación y cámaras individuales

Por Pablo Fernández Acheriteguy

El indignante accionar de los Inspectores de Tránsito de la Intendencia de San José en el episodio con un repartidor, desató el agudo malestar de la población. El violento episodio ocurrió al mediodía del miércoles y ya en ese momento el accionar de los funcionarios provocó la indignación de quienes acertaron en pasar por allí en pleno movimiento por la Feria del Libro. La simple noticia fue divulgada en la mañana del jueves por Visión Ciudadana, acompañada de una fotografía de al escena. No faltaron quienes rápidamente ponían en duda la noticia, pero horas más tarde surgió el video que mostraba fríamente el inicio del escandaloso accionar de los inspectores. Las redes sociales explotaron. En la grabación se observa una cadena de acciones improcedentes por parte de los inspectores. Una serie de gruesos errores en su proceder que provocaron la triste escena y que podría haber terminado mucho peor de lo que se aprecia.

 Cuando la noticia llevaba un par de horas circulando con fuerza, se conoció que desde el ambiente político se convocaría al Director General de Tránsito, para que explicara lo ocurrido y las medidas a tomar. Mientras tanto en las redes sociales, la indignación se canalizaba pidiendo la renuncia del Director de Tránsito Marcos Reyes y duras sanciones para los inspectores implicados. Al mismo tiempo, otros vecinos  aprovechaban a denunciar malos modales, prepotencia y tratos inadecuados de los inspectores en otras oportunidades. Asimismo, una y otra vez, se mencionaba el caprichoso accionar inspectivo en oportunidad de ver infracciones flagrantes, sin tomar medidas sancionatorias. En pocas horas, la noticia de la patotera acción de los inspectores contra el joven repartidor, se venía transformando en una gran bola de nieve

En la interna de la Intendencia la situación se puso al rojo vivo. Más tarde se conocieron declaraciones del Director de Tránsito, Marcos Reyes. Tristemente la actitud oficial adoptada fue la menos recomendable; en vez de ser rigurosos con todas las faltas cometidas por los inspectores, el jerarca saltó justificando el irregular proceder de sus funcionarios. La justificación de Reyes se fundamentó en actitudes de este mismo motociclista en anteriores oportunidades. Según se ha indicado este mismo joven repartidor ya había tenido otros conflictos con los inspectores; conflictos que refieren a evadir controles, fugarse de los inspectores, etc. El propio Reyes en declaraciones públicas señaló que los inspectores ya lo tenían individualizado y que lo único que les faltaba era tener el nombre del joven.

Es en este punto donde hay que concentrarse. Lo concreto es que el proceder de los inspectores en el episodio del mediodía del miércoles,  excede totalmente las obligaciones y potestades de estos funcionarios. Pues en definitiva, sin importar el “historial” de este conductor, fueron las acciones de los propios inspectores los que provocan innecesariamente forcejeo y violencia.

Lo natural y lógico, sería que la policía fuera alertada del escurridizo motociclista, así como de sus reiterados desacatos a la orden de los inspectores de detener la marcha para someterlo a fiscalización. No corresponde a los Inspectores de Tránsito tomar acciones de modo “policial”, ni para interceptar un vehículo,  ni tratar de sustraer las llaves, ni trabarse en forcejeo y muchos menos violentar directamente contra el conductor. Son “Inspectores de tránsito” y no “policía de Tránsito”. La gravedad del episodio con este motociclista, es destacada. Solo alcanza con pensar en la posibilidad de que el joven, en vez de tratar de irse, hubiese arremetido contra los inspectores. Seguramente la noticia sería a la inversa; los medios estarían hablando de los inspectores agredidos por un joven motociclista desacatado.

Las declaraciones públicas de Reyes, son absolutamente imprudentes. Si bin anunció que el caso será derivado al área jurídica de la Intendencia, arriesgó a señalar que posiblemente no habrá sanciones sobre los inspectores. Puntualmente el periódico Primera hora, publicó en su edición de ayer: “… se analizará el accionar de los funcionarios de la Dirección de Tránsito. ‘No está  descartado las sanciones, pero diría que no las habrá’ consideró Reyes”. Esta opinión del Director General de Tránsito, sumado a la fuerte justificación en el accionar de los inspectores, indica un clarísima tendencia  en proteger a los funcionarios y la institución. Lamentable. Al final de cuentas, es más de lo mismo. Respuestas antojadizas, desvirtuando la realidad y justificando equivocaciones; falacias distractorias para desviarla atención del verdadero problema.

Por otra parte el sindicato de funcionarios Adeom, también se movilizó rápidamente al hacerse pública la grosera situación. Adeom inició una investigación sobre el episodio y está atento a la eventuales sanciones que podría recaer sobre los funcionarios implicados. El presidente de Adeom, Cono Creciente confirmó que se desataron diversas gestiones y recopilación de información para tener un panorama completo de lo ocurrido. Inclusive confirmó que hubo contactos con el área de Recursos Humanos de la Intendencia para implementar una capacitación a los inspectores para enfrentar situaciones de este tipo. Desde Adeom se admite que falta preparación a los inspectores de tránsito.

En medio de todo este escándalo que se armó, han surgido varias consultas sobre la iniciativa aplicada en otros departamentos, para que los Inspectores de tránsito estén equipados con cámaras grabadoras. Creciente confirmó que hace aproximadamente dos años hubo gestiones al respecto con la autoridades de la Intendencia y se acordó la compra de ese equipamiento para dar garantías tanto a los funcionarios como a la población sobre el accionar en un procedimiento. Hasta el día de hoy, las cámaras no se han entregado a los inspectores. Creciente fue muy enfático en señalar que Adeom está absolutamente de acuerdo en usar esta tecnología para dar más garantías  tanto a los funcionarios como a la ciudadanía. De cualquier forma en este caso, las cámaras de vigilancia de privados permite tener un versión inequívoca de lo ocurrido. Si los inspectores hubiesen tenido las cámaras comprometidas hace un par de años, sus imágenes hubiesen servido para dar más credibilidad a las justificaciones que ahora ensaya el Director de Tránsito. 

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