Cerámica pasional

Rossana San Martín Cruxên

El  domingo 23 de junio, a las 18.30h, se inaugurará una Muestra de Cerámica de Daniel Altieri en el Instituto Cultural Español de San José (ICE), en el Salón Norte de esa institución sita en 25 de Mayo 422 de nuestra ciudad.  Podrá visitarse de lunes a viernes, de 15 a 17 horas y de 18 a 20 horas. Hasta el domingo 30 de Junio inclusive.

Conversamos con Daniel en su taller, quien destaca que no se considera un artista,  pero que cada vez  le apasiona más indagar sobre la cerámica y sus secretos.

Cada material tiene su misterio

_ El año pasado expusiste varias piezas de cerámica, que como expresaste en una anterior entrevista de mayo de 2018, eran producto de varios años en los que te has dedicado a la cerámica como hobby. Tus piezas se expusieron en el Instituto Cultural Español de San José y en la Galería de Arte “Diana Arbini”, de Alejandro Diana.(*)

Daniel Altieri: _ Continúo indagando, buscando y descubriendo, porque en la cerámica hay toda una inimaginable maraña de caminos a seguir. El año pasado seguía mucho la línea de la cerámica de “Nazca” (*), como te señalé en ese momento. No la he dejado, pero he buscado otras sendas. Por ejemplo, hago piezas con moldes de yeso. Después que se seca el yeso, modelo la pieza y la recubro con arcilla. Posteriormente, cuando se seca, la abro y la corto a la mitad. Desprendo las mitades como si fueran de una naranja y las vuelvo a unir. Lleva un proceso de secado y se tiene que lograr la consistencia justa para que no se resquebraje. 

Daniel Altieri junto al horno y varias piezas “que esperan”…

_ ¿Dónde aprendiste esos procedimientos?

_ En Youtube. También he comprado algunos libros, que me han ayudado bastante, porque me aportan ideas. Cada descubrimiento te conduce a otro lugar y a otros procesos.  Cuando se obtiene la pieza buscada, se pinta.  Prefiero el engobe al esmalte, por dos motivos: porque es más económico y porque el color aparece en seguida.  El esmalte exige más tiempo, porque debe ir al horno dos veces: una para lograr el bizcochado y posteriormente, el esmaltado.

_El engobe es más rápido.

_ El engobe es  la arcilla con su pigmento o con su óxido. Si el pigmento es naranja, así se verá en la pieza. El óxido tiene sus misterios. A medida que uno va haciendo varias piezas, anticipa qué tonalidad tomará.  El que me  gusta más es el óxido de cobre, que si lo pintas una vez, queda marrón. Si le pasas encima un esmalte transparente te queda de color verde.   Cuando hay una pieza con engobe y quiero pintar un color encima de otro, lo hago. Posteriormente viene el bruñido, que es un pulido que se le da a la pieza, cuando está totalmente seca. Le pasas una superficie lisa como una lamparilla, un plástico u otro objeto, que permita cerrar los poros y queda brillosa. Eso es para el engobe, no para el esmalte.

Esgrafiados y otros recursos estéticos

_Hay piezas esgrafiadas, después de pintadas.

_ Sí. Se hacen dibujos con diferentes “estecas” (de alambre, de madera u otra herramienta cualquiera). ¡ Hasta  puedes usar  una tarjeta de crédito! Hay infinidad de recursos.

_ Ahora tienes sello propio…

_ Hace poco que descubrí cómo crearlo. Imprimí mi firma en el barro. Lo hice en positivo y lo pasé a negativo, quedando los caracteres al revés. Cuando lo sellas, se ve “DOA” (Daniel Osvaldo Altieri). Se marca cuando la pieza está aún fresca.  Son “chiches” que van apareciendo y que me dan alegría.

            Hay otras piezas que quedan como con agujeros, que parece que “explotaron”, tengo otras prontas en el horno, pero que espero que se sequen antes de bizcocharlas.

_Esas aberturas que simulan que la pieza estalló… ¿cómo se logran?

_ Antes de sacarle el yeso, hago un corte en cruz y levanto los cuatro extremos con mucho cuidado. Después lo saco, lo armo como dos medias esferas, las uno y queda esa forma globular con esa abertura que parece un estallido. A una de esas piezas, la decoré con un hilo, con el que la envolví varias veces. La pinté con engobe blanco. Posteriormente, embebí un cepillo de dientes con color rojo y logré esas pintitas que ves en ella.

            Una vez le escuché decir a una persona que los ceramistas tenemos el Síndrome de Diógenes, porque juntamos todo tipo de cosas (risas).

_ ¿Sigues comprando  algunos materiales en la Escuela Superior de Cerámica en Yaro 975, casi Gonzalo Ramírez, en Montevideo?

_ Sí, pero duran muchos meses, porque trabajo solo.

Nuevas sendas

_¿Ya no trabajas con la arcilla que recoges en Kiyú?

_ Casi no lo hago, porque da mucho trabajo. Tengo que ir a buscarla, elegirla, transportarla, mojarla  y luego deshidratarla para poderla usar.

_Utilizabas la arcilla de Kiyú para las piezas al estilo “Nazca”.

_ Ahora con otros procedimientos, también se pueden lograr.    

_ Tienes una pieza sin terminar, pero que ya está muy bonita…

_ Mi hija me pidió que le hiciera unas cuantas casitas como las que tengo en el taller.

_ Hiciste algunas piezas ahumadas…

_ Sí. Las hacía en un tanque con aserrín, pero logro ahumarlas en el asador. Les pongo aserrín y diarios por fuera y les prendo fuego, después de que la pieza ya está pronta. Esas son todas con engobe (ver foto).

            He salido de la cerámica “Prehispánica”, por designarla de alguna forma. En lugar de ir armando la pieza con aros o “chorizos” superpuestos, ahora trabajo más con láminas de cerámica. Hago dos rectángulos y luego dos más, que uno. Después del engobe, le pongo cera de abeja para darle brillo.

_ Hay un tubo hueco…

_ He pensado durante mucho tiempo cómo curvar un tubo de barro. Un peruano tomaba un cilindro de madera de un centímetro de diámetro, lo recubría de barro y lo hacía girar, para ahuecar el cilindro. Cuando aún está fresco, lo curvaba. Utilicé ese procedimiento para hacer una aceitera, por ejemplo.

El esfuerzo y el goce del hallazgo

_Veo muchas piezas nuevas y muy lindas.

_ Sería bueno que vieras el horno… (Vamos hasta el lugar donde está el horno, a pocos metros del taller).

_ Algunas piezas están en el horno, que está abierto.

_ Estoy esperando que terminen de secarse. Tardan 10 o 15 días, para estar seguro de que ninguna se va a partir. Como son engobes, puedes ver que se apilan uno encima de otro. Si fueran esmaltes no podría hacerse eso, porque se pegaría una pieza con la otra.

_ Expondrás varias de esas piezas en la muestra que se inaugurará en el Instituto Cultural Español. Y tal vez también las puedas exponer en la Galería de Arte “César Diana Goldoni”.

_ Agradezco  al ICE, que otra vez me da la oportunidad de hacer una muestra de mis cerámicas.

Aprendí con Alejandro [Diana], que las piezas más importantes eran las de valor artístico y aun histórico como las del estilo “Nazca”. Tuvo mucha repercusión, porque es una galería de paso obligatorio….  

_¿Desearías agregar algo sobre tu dedicación a la cerámica? 

_ Estoy muy contento con lo que hago. Me ocupa todo el tiempo. Nunca pensé que me iba a gustar tanto. A veces uno se torna un tanto obsesivo, porque todo el día se está pensando en qué se va hacer después…

_ Eso pasa con todos los artistas.

_ No me considero artista…

_ Estás creando y eso vale “per se”.

_ Regalo piezas a amigos, familiares… Es un placer.

Piezas horneadas y enceradas. Al fondo, dos ahumadas.

Precisiones realizadas por Daniel en la entrevista publicada en mayo de 2018:

Pintura de las piezas: a) Con engobe: El engobe es una mezcla de arcilla con pigmentos u óxidos. Aconsejan que se  hagan los engobes con la misma arcilla que  se arma la pieza, para que haya una mayor ligación. Si se usa arcilla gris para la pieza, se hace el engobe también con arcilla gris. Se pinta la pieza con engobe y se debe esperar 15 o 20 días para poder bizcocharla. b) Con esmalte: Primero se bizcocha la pieza y el barro queda cocido. Tiene el color del barro si es arcilla roja, pero si la arcilla es gris, queda color crema.  El proceso del esmaltado es más complicado. Se compra el color que se quiere, o se mezclan colores. 

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