El BNS y María Noel Riccetto fascinaron a San José “Es una gira con un toque agridulce”

Rossana San Martín Cruxên

El Ballet Nacional del SODRE (BNS),  presentó  en el Teatro Macció el pasado 5 de agosto de 2019, en el marco de su Gira Nacional, el acto tercero de la suite “La Bella Durmiente” y el ballet “Zitarrosa en todos”. El día anterior, se realizó en el Macció una rueda de prensa con la Primera Bailarina del BNS María Noel Riccetto, la Directora del Ballet Clásico del Gobierno Departamental Mónica Cíccolo y la Encargada del Teatro Macció Silvia Pérez Doldán. Aquí la sintetizamos. Al final hubo un  intercambio de obsequios: una fotografía de María Noel autografiada  y un hermoso poncho elaborado por la artesana Adriana Volarich, que la Primera Bailarina vistió con placer.

La actuación del ballet fue un deleite y María Noel Riccetto hizo gala de todo su insigne talento, en el Macció que ovacionó a este espectáculo en general y a ella en particular,  por lo que nos detendremos en eso en otra entrega. 

Mónica Cíccolo:_ En nombre del Gobierno Departamental, de la Dirección General de Cultura y de la Escuela de Ballet Clásico de San José, le damos la bienvenida al Ballet Nacional del SODRE y a María Noel Riccetto, por venir a San José y al Teatro Macció. María Noel Riccetto: _ Estoy muy contenta  y agradecida de estar acá. Para el Ballet Nacional es un gusto recorrer el interior del país. Esta gira nacional siempre tiene una repercusión y un alcance muy lindos. Mañana [5 de agosto pasado], nos estaremos presentando en el Teatro Macció, al que queremos mucho. Ustedes tienen que sentirse muy orgullosos, porque es una joyita. 

Estreno de “Zitarrosa en todos”

            Traemos un programa bien variado. La primera parte es el Tercer Acto de “La Bella Durmiente”, producción que se vio a principio del  año 2018 en Montevideo, con vestuario de Ágatha Ruiz de la Prada, con coregorafía de Mario Galizzi. Fue todo un éxito allá. La segunda parte es el ballet  “Zitarrosa en todos”, de la coreógrafa uruguaya Marina Sánchez, quien  integra el “staff artístico” del Ballet Nacional, con música de Alfredo Zitarrosa. Esta obra se estrenó en Trinidad y se hizo hace un par de años en Montevideo, en el marco de un concurso coreográfico. Es la primera vez que el Uruguay la está viendo y tuvimos el honor de estrenarla en esta gira.

“Es  muy  importante para mí despedirme en el interior”

            Es una gira que tiene para mí en lo personal un toque agridulce. Primero por lo que significa bailar en el interior y segundo por mi despedida del escenario. Ayer estuvimos hablando y ojalá que el año que viene pueda venir a San José a dar clases y estar un poco activa en ese aspecto.

            Estoy muy agradecida al Director del Ballet Nacional del SODRE Igor Yebra,  que me permitió disfrutar de esta gira nacional, ya que es muy importante para mí  despedirme en el interior, en vez de hacerlo en la gira internacional.

            El Ballet viaja al interior con casi 50 personas, 30 de ellas bailarines, los demás son técnicos que hacen una labor increíble adaptándose a cada escenario.  Las realidades de cada lugar son diferentes, por lo que hacen magia… Está Maite [Gómez], nuestra Stage Manager, quien no me deja mentir, porque está a cargo de todo junto a un equipo que además de ser tremendos profesionales, son  divinas personas. Eso hace que todo el grupo tenga una camaradería y unión muy especiales a la hora de viajar y de compartir tantos días juntos.  Los bailarines van y vienen, lo que hace que el desgaste físico sea grande. En todas las ciudades el equipo técnico nos espera con el escenario preparado. Nosotros llegamos, nos maquillamos, calentamos y bailamos. Después ellos vuelven a Montevideo. Tantas horas implican mucho desgaste. Mi agradecimiento hacia ellos y hacia todos. Se trabaja en un ambiente divino y el mayor premio para nosotros es el aplauso que escuchamos al final de cada función. Está mal que yo lo diga, pero ha sido un éxito absoluto y esperamos que en San José sea igual. Sabemos que hay un público superentendido y que acompaña.

 Julio Bocca e Igor Yebra han apuntado a popularizar el ballet que en sí no es elitista

_ En los últimos años da la sensación de que el Ballet del SODRE ha apuntado a captar al público que está por fuera del ballet, recurriendo no solo a los clásicos, sino a melodías, composiciones contemporáneas, “Bajofondo”, Zitarrosa (…) ¿Han buscado que la disciplina no esté en un círculo tan elitista?

María Noel Riccetto: _ Creo que hay una concepción bastante errónea. Se habla del ballet como algo “súperelitista” y de verdad a lo que se ha apuntado durante la gestión de Julio Bocca y que  ahora se viene manteniendo, es a  popularizarlo y hacerlo mucho más accesible a todos.  La prueba está que en el Auditorio [Nacional del SODRE], hay entradas a $60. No es excusa decir “Esto no es para mí. No puedo acceder”. Fundamentalmente el Ballet del SODRE es una compañía clásica y se hacen clásicos siempre. También se agregan propuestas de interés más general, que van enfocadas para un público que quizá es la primera vez que se acerca, para “engancharlos” y para que nos sigan acompañando.

Propuesta vanguardista y elogiada de “La Bella Durmiente”

_ “La Bella Durmiente” tiene el vestuario nada menos que de Ágatha Ruiz de la Prada.Fue provocativa como propuesta, pero gustó muchísimo, el aspecto plástico es  extremadamente bella y se logra mucho con eso.

_ Exacto. Se apuntó al público clásico que conoce la obra, que se siente más cercano, con ese toque de tener una escenografía y un vestuario totalmente vanguardistas. No es fácil bailar con ese vestuario, pero el colorido que se ve y la puesta en escena son súperlindos. Los trajes son más pesados y debimos tener varios ensayos previos.Eso permitió que nos acostumbrásemos. La reacción de la gente fue muy interesante. Nadie se esperaba ver todo ese colorido y algo tan diferente.

El BNS volvió a renacer con Julio Bocca e Igor Yebra sigue en esa senda

_ Se manejó tu nombre en algún momento como sucesora de Julio Bocca. ¿Ahora está entre tus planes [la dirección del SODRE]?

_ Se dijeron muchísimas cosas y de algunas no me enteré de primera mano. En este momento hay un director que está haciendo un muy buen trabajo. No sería adecuado ni respetuoso de mi parte opinar sobre lo que quiero o no hacer. El año que viene tengo mi cabeza puesta en estar más cerca en mi Escuela, que tengo hace varios años, por mi actividad en el Ballet. Yo adoro al Ballet Nacional y “tengo la camiseta puesta”. Si tuviera la oportunidad, lo pensaría. Pero hay un director hoy que sigue la línea de trabajo de Julio, que era para mí muy importante y que sigue generando cosas buenas e interesantes para el Ballet. La otra mitad de esta compañía está en España, teniendo mucho éxito presentando “El Quijote del Plata”, obra hecha para el Ballet Nacional. Estoy contenta de poder retirarme disfrutando de todo lo que me está pasando y en un futuro se verá qué pasa.

_¿El Ballet que dejaste cuando fuiste a hacer tu experiencia internacional fue el mismo que el que dejaste o cambió?        

_ Cuando yo me fui el Ballet era uno de los cuerpos estables más castigados. Volví teniendo un Teatro [el Auditorio del SODRE] maravilloso, prácticamente terminado. Estuve bajo la dirección de un grande. Julio Bocca, además de ser mi amigo es un profesional a quien respeté y admiré muchísimo. Se ha crecido en todos los aspectos. El Ballet tuvo una época maravillosa antes de que yo entrara y después una decadencia muy grande. Muchos compañeros sostuvieron la Compañía. Volvió a renacer a partir de que Julio Bocca tomó la dirección.

El rigor como constante

_ Tú eres muy autoexigente en los ensayos. ¿Qué es lo que haces habitualmente para prepararte?

_ Tenemos una rutina casi igual todas las mañanas. Empezamos a las 9h hasta 10.30h, con una clase de calentamiento, que te prepara para el resto del día. Los ensayos van de 10.40h a 13horas. De 13 a 13.30h tenemos un espacio para almorzar. Desde esa hora hasta las 16.30h, seguimos ensayando. Yo llego al Teatro a las 7.50h. A las 8h hago Fisioterapia todos los días. Entreno dos veces por semana. Ahora he tenido unas nanas que son gajes del oficio y tengo Acupuntura, Osteopatía, todo lo que pueda agregar para llegar a fin de año…

“Zitarrosa en nosotros”: goce y emociones compartidas

_¿Qué señalarías de “Zitarrosa en nosotros”?

_ Bailar con esa música ya es especial. Es una coreografía más neoclásica y más literal. Las canciones de Zitarrosa llegan al alma y tienen un mensaje, dejan algo. En este caso la coreografía acompaña esa letra. En cuanto a la exigencia, creo que disfrutamos tanto cada vez que lo hacemos, que uno no lo siente en el momento. Lo siente cuando llega a su casa y se dice “¡Qué cansada que estoy!”

            El intercambio de energía que se da con el público es maravilloso. El público se va emocionado, con ganas de ver más. Eso lo sentimos. Es muy enriquecedor bailarlo todas las noches.

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