El misterio de la Vida

Una vez me dieron un papelito con varias frases relacionadas a la Vida y uno de los consejos que allí aparecía era la importancia de aceptar el misterio. Eso significa que es fundamental que aprendamos a convivir con hechos que no comprendemos ni entendemos por qué suceden, no depende de nosotros que así sea, y lo mejor es aceptarlo y sobrellevarlo de la mejor manera posible.

A veces nos ponemos a darle vueltas y vueltas a un acontecimiento en concreto que nos quitó la tranquilidad con la que vivíamos y no encontramos una explicación acorde a lo ocurrido. Cuando ya no hay nada para cambiar de la mencionada cuestión, lo mejor es aceptarla y salir adelante.

Aceptar no significa meramente conformarse. Por el contrario, quiere decir tener la sabiduría necesaria para reconocer aquellas cosas que puedo cambiar, y trabajo para ello, y aquellas que no dependen de mí y que tengo que afrontarlas de la mejor manera posible, previa aceptación de la realidad que me ha tocado vivir.

Muchas veces el sentimiento de culpa nos invade porque pensamos que si previamente a tal acontecimiento hubiésemos tomado otras decisiones quizás la situación sería diferente, pero no logramos nada con culparnos eternamente; más vale aceptar esa realidad, afrontarla con entereza y trabajar por todas aquellas cosas que sí está a nuestros alcance cambiar. La prevención, por ejemplo, es fundamental para evitar muchos acontecimientos dolorosos o complicados.

Cuando uno acepta no puede regodearse en el dolor, sino que tiene que levantarse de nuevo y seguir andando, aferrándose a las cosas bellas de la Vida y a todas aquellas experiencias pasadas que le dieron fortaleza y que está convencido que son parte de su filosofía de Vida.

Acompañar a quienes atraviesan momentos complicados no es una tarea fácil y tenemos que saber hacerlo con mucho amor y voluntad (como nos gustaría que lo hicieran con nosotros) poniendo los límites que necesitamos para poder sobrellevar la situación de la mejor manera posible.

No perdamos la frescura y el disfrute por los pequeños pero grandes momentos de la vida cotidiana que nos llenan el alma; a ellos recurriremos en los momentos más opacos… Tratemos de saborear cada encuentro en familia, cada atardecer compartido, cada risa contagiosa, cada juego y cada conversación con quienes más amamos.

Aprendamos a darle a cada situación su valor real y a redimensionar los problemas que tenemos sin dejar que nos desborden. Obviamente que los vamos a ir solucionando, en la medida de lo posible, y que los iremos enfrentando con múltiples estrategias… pero no perdamos de vista que el camino es la recompensa.

PARA PONER EN UN RECUADRO O AL LADO DE LA EDITORIAL:

Canción de Ambiorix Padilla

Alzar El Vuelo

Vamos no te entretengas ni te detengas

Sólo para quejarte a causa de tus penas

Aprende a abrir las alas aunque te duelan

Y aléjate del suelo que la vida es un vuelo

No mires hacia abajo, mira siempre al firmamento

Y así veras la estrella de tus sueños

Vuela, vuela bien alto con la agilidad del viento

Regálate el color azul del cielo

Hay que alzar el vuelo

Hay que alzar el vuelo

Comenzar de nuevo

Hay que alzar el vuelo

Y que vaya y que venga

Y que no se detenga la vida

Si encontraste fracaso en tu travesía

Aprende y toma notas, no todo es alegría

Deja de ver los fallos como calamidades

Porque no son desgracias, son oportunidades

No mires hacia abajo, mira siempre al firmamento

Y así veras la estrella de tus sueños

Vuela, vuela bien alto con la agilidad del viento

Regálate el color azul del cielo

Hay que alzar el vuelo

Hay que alzar el vuelo

Comenzar de nuevo

Hay que alzar el vuelo (…)

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