Futuro de tensión y atención para Falero: “Va a descansar mientras el palo va y viene” como dice Bonahon

Por Pablo Fernández Acheriteguy

Pasó el balotaje y el país sigue sin pronunciamiento oficial sobre el Presidente que asumirá el próximo 1° de marzo 2020. El Segundo Escrutinio está en marcha y viene cumpliendo con el ritmo normal, que normalmente demora una semana en cerrar la revisión de todas las urnas con sus votos válidos, anulados, en blanco y principalmente los “observados”, que finalmente terminan cerrando cada elección. A pesar de que aún falta completar esta crucial instancia  de recuento, ya se sabe que el próximo Presidente de la República será Luis Lacalle Pou. Los senadores y diputados ya estaban definidos en la Elección Nacional del pasado 27 de Octubre. Ahora se va conociendo la integración del gabinete de la Coalición Multicolor que acompañará a Lacalle en el Poder Ejecutivo.

Posteriormente la cúpula de esta coalición deberá pasar a un segundo nivel de definiciones, que desembocará en conocer la integración política de organismos, entes e instituciones del Estado con representación política. En medio de este natural proceso de definición de nombres, también se activará en pocos días la transición con la administración frenteamplista de Tabaré Vázquez. Son situaciones complejas en contextos complejos donde se deben lograr delicados equilibrios. Todo ello demanda una fuerte carga de parsimonia y diplomacia; controlar egos y administrar ambiciones. No es un proceso sencillo y muchas veces tampoco resulta grato para la gran mayorái de la clase política.

Pero además en medio de toda esta ansiosa locura nacional, en el plano departamental también hay ansiedades y premuras potenciadas por el lógico nerviosismo para tomar definiciones de cara a las venideras Elecciones Departamentales. San José es uno de esos departamentos que tiene a buena parte de la colectividad nacionalista en apurar plazos para armar estrategias de caras a mayo 2020. Especialmente el mayor nerviosismo se observa en el falerismo y quizás por eso el mismísimo intendente Falero lanzó su propia convocatoria a la Convención que definirá los candidatos a la Intendencia. Se ha extendido la versión que la Convención del Partido Nacional en San José será en el transcurso de diciembre, pero la realidad no es tan sencilla y podría decantar a febrero del año próximo, plazo máximo para definir oficialmente las postulaciones a la Intendencia. El puro de Falero es entendible, además de que era previsible. Es que el Intendente Falero está en el limbo político y su futuro a corto plazo no es sencillo. El futuro del falersimo es un gran tembladeral. Cal ser electo presidente Lacalle, Falero en su condición de primer suplente en el Senado debería asumir esa banca. Para asumir en el Senado el 15 de febrero, Falero debería renunciar ese mismo día a la Intendencia. Su suplente en la Intendencia es el actual senador Carlos Daniel Camy. Ambos han tenido un rotundo distanciamiento en los últimos años. Si Camy asume en la Intendencia desde febrero hasta julio podría ser cinco meses de fuerte tensión en el falerismo , dentro y fuera de la Intendencia. Pero, Camy es el primer suplente de Jorge Larrañaga, que según ha trascendido podría ser el futuro Ministro del Interior, por lo que Camy debería asumir la titularidad en el Senado, lo que impediría que fuera intendente a partir de febrero. Pero además, como se ha sostenido desde hace meses en Visión Ciudadana y recientemente se confirmó desde el Partido Nacional, Falero podría tener un cargo asegurado en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto como “Coordinador con las Intendencias”. Sea en el Senado, sea en la OPP, la premura de Lacalle es que sus dirigentes designados tomen posesión de los cargos inmediatamente, lo que genera fuerte presión en Falero que mira de reojo el destino de Camy. Las opciones abiertas son Camy en el Senado, Camy en un cargo Ejecutivo de Lacalle o Camy Intendente. Esta última es la opción que más preocupa a Falero. Si Camy asume la Intendencia entre febrero y julio, podría desplazar a Ana Bentaberri, mano derecha de Falero, de la Secretaría General de la Intendencia. Camy podría tener acceso directo a todos los datos internos de la Intendencia: personal, contratos, economía, finanzas, compensaciones, horas extra, deudas,  etc etc etc. Por su parte Bentaberri ya fue anunciada como candidata a la Intendencia por el falerismo. Para ser candidata puede seguir ejerciendo el cargo de Secretaria General o de funcionario común. Pero si Camy no asumiera la Intendencia, es Bentaberri la que sigue en la línea de suplencias, pero como sería candidata no puede asumir la jefatura comunal, pues sino que debería renunciar. En definitiva si Camy no asume como Intendente por ocupar un cargo nacional, el Intendente en el tramo final sería Pedro Bidegain. O sea, es entendible el nerviosismo de Falero pues nada depende de él para tratar de planificar los próximos meses de gobierno y de campaña. La premura de Falero no responde a una estrategia certera, sino más bien a tratar de conocer el tablero, para inventar una forma de minimizar los daños. Falero apura la Convención porque quiere saber si el ex intendente Juan Chiruchi será candidato o no. La mezcla explosiva de posibilidades que debe enfrentar el falerismo, en un crisol inestable de variables,que tendría su punto más electrizante si Chiruchi dice “Si”. Allí, el crisol político del falerismo recibiría una gotita de nitroglicerina y todo explotaría por los aires. Aún sin la figura de Chiruhci en danza, la situación de Falero es sumamente delicada. El intendente en retirada debe tratar de mostrar un cierre de gestión que lo respalde para aspirar a un senado tranquilo o a un cargo en la OPP con algo de solvencia. Tiene que mostrar rendiciones de cuentas serias, tiene que conformar a una sociedad ofuscada por el deterioro ya no solo en las cuentas de la Intendencia sino también en la falta de mantenimiento de calles, en el descontrol del sistema de residuos, en los innumerables acomodos de funcionarios, en el endeudamiento creciente, en la falta de pago a los proveedores, en el recorte de horas extra o licencias, en las denuncias de corrupción enquistadas en su administración, en inspectores patoteros, en millonarias pérdidas en Fiestas del Mate,en “balasto jodido”, en injustificadas tasas de alumbrado, en empresas fúnebres con deudas privilegiadas,  en playas certificadas sin guardavidas, etc, etc etc etc etc etc etc etc etc etc etc etc etc etc etc …

Ay Falerito en qué baile te metiste solito!!!. “Ni es linda , ni baila bien” como dice la expresión popular. Y lo peor de todo que “solo resta empeorar” el panorama general para el Intendente de San José José Luis Falero Bertola. Solo alcanza con pensar si el ex intendente Chiruchi decide candidatearse a la Intendencia de San José. En ese escenario Camy podría resignar sus puestos nacionales – sea como senador o como jerarca – y dedicarse a la Intendencia de San José, desplazando a Bentaberri, dejándola atada de pies y manos para que se postule a una batalla con Chiruchi por el sillón de la Intendencia. Y por si todo esto fuera poco, el Frente Amplio trabaja para transformar en fuerza departamental la derrota sufrida en el gobierno nacional. Un frenteamplismo que se devanará en encontrar estrategias locales que los acerque a un triunfo en San José… encontrar ese “mamado” que se despierte para que la dolorosa alternancia nacional sea un festejo departamental en mayo.

Todo indica que Falero tendrá varios meses de ansiedad y tensión, acompañados de muchos dolores de cabeza. Además, si se configura el peor escenario para Falero, con Chiruchi en campaña y el Frente Amplio activo, solo podrá esperar una tremenda andanada de críticas a su administración. El otrora verborrágico dirigente Alexis Bonahon, corrido de la Junta por las serias irregularidades que protagonizó y que hoy está vergonzosamente refugiado en la administración Falero como “asesor”, tenía un dicho que repitió mil veces: “Van a descansar mientras el palo va y viene”. Se trata de una muy hermosa definición de l salvaje ambiente político  para castigar a un oponente. Bentaberri como proclamada candidata falerista a la Intendencia deberá prepararse para atajar mil garrotazos por los desvíos en la administración de Falero. Falero será el protagonista receptor de esos palazos y esté donde esté tendrá que dar la cara para defender a su presunta “sucesora”. Será muy divertido ver como un buen porrazo baña la soberbia de humildad e inunda de realidad las venas de la prepotencia. 

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