Gestión en debate: Falero se defendió de Lago calificando de “disparates y mentiras” datos de RRCC

Por Pablo Fernández Acheriteguy

Durante muchos años en este país la palabra “debate” parecía asustar a los actores políticos. Siempre pasaba lo mismo, el que iba desfavorecido en la campaña pedía “debate” y aquel que se consideraba bien ubicado o sin necesidad de arriesgar, planteaba excusas para zafar. La estrepitosa caída de la credibilidad de la clase política, y fundamentalmente la presión de la opinión pública, provocaron un drástico cambio de postura entre dirigentes y candidatos. Ahora nos fuimos al otro extremo y parece que todo el mundo quiere debatir, todos contra todos. Hasta se avanzó a nivel parlamentario para establecer por ley la obligatoriedad de un debate presidencial. Bienvenidos sean los debates en todos los niveles, principalmente entre actores que se proponen para cargos de responsabilidad pública. El problema es que con esta fiebre de lanzar desafíos de debates por todos lados, termine banalizando un herramienta muy valiosa para que la población pueda evaluar a los candidatos, ya no solo por la calidad de sus planteos  respuestas, sino hasta por el tono de sus intervenciones o la gesticulación que muestren. Un debate tampoco es, necesariamente, una confrontación, sino que perfectamente alcanzaría para que dos , tres o una decena de candidatos puedan presentar sus planes al mismo tiempo, en un mismo espacio. También sería muy interesantes brindar la posibilidad de que un candidato puedan plantear preguntas a otros candidatos, cara a cara, para recibir respuestas a las dudas planteadas. 

Hace algunos días el Intendente Falero, en un rapto de valentía, en un acto con sus dirigentes, apuntó al frenteamplista Oscar Andrade. Criticándolo, un Falero entusiasmado dijo “me gustaría tener un mano a mano con este gaucho”. Todo el mundo interpretó lo mismo, los asistentes, los dirigentes y hasta la prensa; “Falero desafiaba a Andrade para debatir”. Nadie tuvo dudas al respecto. Pero en estos tiempos de desborde tecnológico, aquellos dichos de Falero en un acto en Ecilda Paullier, llegaron a oídos de Andrade quien rápidamente, a  través de las redes, recogió el guante falerista y aceptó el desafío. No pasó mucho para que Falero aclarara públicamente que no propuso “debatir” sino “hablar”… la marcha atrás, nuevita. Sin embargo, pocas horas después, estaba aceptando participar en un debate, en un medio local y con dirigente local del Partido Colorado. El periodista Jorge Gutiérrez, popularmente conocido como “El Ratón” logró reunir a “José Luis” (Falero) con el dirigente colorado Alfredo Lago, conocido como “Nito”. El programa fue grabado durante horas de la tarde y emitido en horario de la noche. ( https://youtu.be/VDUSQ7XiUGM )

Jornadas después Visión Ciudadana logró acceder al archivo del programa emitido. Falero y Lago aparecieron con papeles sobre el escritorio; Falero tenía muchos más papeles que Lago. El debate proponía una temática excluyente y explícita : “La administración Falero”. NO sería un debate sobre gestión municipal en general, o de ribetes políticos, ni siquiera con temáticas de medio ambiente, seguridad, obras, infraestructura urbana, salubridad etc, etc. No, directamente el debate era por la “administración Falero”; un tema que viene en debate público y político, por lo menos desde hace siete años.

Lago, fiel a su estilo, se mostró extremadamente respetuoso, a pesar de que hubo pasajes donde se dirigió con dureza hacia la gestión Falero y su calidad como administrador. Falero sin embargo recurrió continuamente a la descalificación o directamente a interrumpir a Lago, con expresiones como “eso es falso”. Las respuestas de Falero en reiteradas oportunidades comenzaron con “es es un disparate que no puedo permitir”, expresión que por repetición durante el programa se transformó en una muletilla. También dijo que los datos y cifras manejados por Lago, eran “mentirosos”, “equivocados”; asimismo atribuyó “mala intención” para “engañar” o “confundir” a la población. La defensa de Falero era atacar, una estrategia archiconocida de su asesor de confianza, Alexis Bonahon.

A lo largo de todo el “debate” Lago manejó cifras y datos de las Rendiciones de Cuentas presentada oficialmente por la propia administración Falero. Desde el aumento de la cantidad de funcionarios, hasta la generación de una deuda millonaria durante la gestión Falero  o la caida en la inversión, fueron presentadas por Lago y rechazadas por Falero que cada vez se mostraba más ofuscado , más incómodo y virulento. También varias veces trató de desacreditar a Lago diciéndole que estaba mal informado y hasta lo ninguneó diciéndole que le podía facilitar los “números reales” para que no estuviera repitiendo “datos mentirosos”. Inclusive en una determinado momento cuando Lago, que mantuvo la compostura,  le criticó la mala gestión administrativa y de conducción de la Intendencia, Falero ironizó diciéndole “por suerte no te tocó administrar a ti, porque sino sería un caos”. Lago le respondió “capaz que  no tanto (caos) como el tuyo”. Lago fustigó la falta de liderazgo de Falero al frente de la gestión: “José Luis, el desprestigio lo arrojan tus rendiciones de cuentas. No has podido  manejar  la gestión como debe ser (…) no has administrado bien la intendencia”. Falero se defendió cuestionando la veracidad de los datos aportados por Lago.  

La sombra de Chiruchi

Más allá de las temáticas abordadas, que rondaron en torno al fuerte endeudamiento de la Intendencia – que Falero ha negado continuamente – también se le volvió a cuestionar la cantidad de cargos de confianza que la administración Falero ha generado. Falero se defendió diciendo que es su modalidad de “trabajo en equipo”. En determinado momento se dio un cruce muy interesante. Falero dijo:  “Si volvemos a las administraciones unipersonales para mi es un error garrafal. Yo creo en el trabajo en equipo. Creo que todas las administraciones serias y responsables, a nivel país y a nivel mundial, apuntan a un trabajo de equipo”. En esa misma intervención, Falero defendió la calidad de su obra en caminería y agregó: “No podíamos seguir, como veníamos, haciendo más de lo mismo; cada vez que llovía mandarle máquinas y balasto, estamos reconstruyendo, estamos bituminizando (…) hay montones de lugares donde cada vez que llovía había que llevar 40 camiones de balasto, malgastando los dineros públicos”.  Lago le retrucó: “No creo en las administraciones pasadas (…), no creo en las administraciones unipersonales. Creíste vos. Yo nunca creí ene se tipo de administraciones. Fue tu mentor, porque si vos estás hablando de administraciones pasadas, estás hablando de la administración de tu mentor Juan Chiruchi, pero desde el punto de vista administrativo y financiero, administraba mejor que tu. Los números lo demuestran, no es invento mío. Lo demuestran tuis números, La gente lo veía. No en vano te dejó 13 millones de dólares en caja”. “No sé” balbuceó Falero, ya incómodo tras nombrarle a Chiruchi. El tonó de Falero cambió por unos instantes y evitó responder a las alusiones a las administraciones de Chiruchi donde Falero ocupó puestos destacados. Eran los minutos finales del programa, pero quedó claro que Falero no quería contraponer directamente con la gestión Chiruchi. Observando este debate “Falero-Lago”, se entiende porque los asesores del Intendente le recomendaron frenar una confrontación con el senador frenteamplista Oscar Andrade. 

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