Injustificable: Policía descartó fragmento de cédula quemada hallada junto a restos óseos que se presumen de Micaela Onrrubio

Por Pablo Fernández Acheriteguy

El caso de Micaela Onrrubio no deja de sorprender. En la tardecita del 27 de marzo, comenzó una historia que muestra más sombras que luces y ha dejado al descubierto, la total falta de profesionalismo en el trabajo policial. El mismísimo Jefe de Policía de San José William Martínez, se puso al frente de las acciones y a medida que pasan los días ha quedado claro que la improvisación, desprolijidad y falta de profesionalismo son la regla.

Hay muchísimos ejemplos de la inoperancia policial, pero algunos de ellos merecen ser destacados. A dos meses de trabajo quedó claro que no hay – ni hubo – una investigación sólida, solamente se realizó una desprolija búsqueda. El Jefe Martínez declaró a los medios que se había aplicado un rastrillaje de 800 kilómetros cuadrados, aun antes de que llegara una dotación de 120 soldados y también buzos de la Armada. Paulatina e inexorablemente quedó demostrado que aquella afirmación de una rastrillaje que abarcó 800 kilómetros cuadrados, solo era una expresión. No se puede llamar “rastrillaje”, sino que fue una “recorrida” por distintos puntos de una región que tenía 800 kilómetros de superficie. La tarea policial fue absolutamente deficiente, ya que ni siquiera detectaron la ropa escondida a dos metros de la casa donde fue detenido Gabriel Pistón señalado como autor del homicidio. Días después de que explotó este caso, vecinos encontraron un paquete de ropa de Pistón oculto en un macetón del agreste patio de su vecino. La policía no lo vio. Lo mismo ha ido ocurriendo con todos los elementos que se han recogido; han sido familiares de Onrrubio o vecinos que han ido encontrando pruebas o pistas. Desde el crucial hallazgo de la alfombra ensangrentada del auto de Pistón y el pantalón de la víctima en Carreta Quemada hasta su celular, han sido recogidos por actores ajenos a la policía de investigación y rastrillaje.

Ya en el primer mes del caso, estaba clarísimo que se avanzaría en base a “golpes de suerte”, más que por la presumida Investigación o la presunta búsqueda que comandaba la Policía. Se ha confirmado que la búsqueda policial era más una puesta en escena que una tarea seria y comprometida con el esclarecimiento del caso. Fue la familia la que avanzó en indagar y buscar testimonios de vecinos, recogiendo una buena carga de información que le permitieron reconstruir hasta los días previos al violento episodio que desembocó en la desaparición de Micaela Onrrubio o lograr un acercamiento al recorrido que habría efectuado Pistón en aquella fatídica noche, ya madrugada del 28 de marzo. La policía, que había accedido a la triangulación de antenas de celular, mantuvo ese crucial mapa de ubicación en la más absoluta reserva. NI siquiera lo compartieron con el Ejercito, que dispuso de importantes recursos para hacer una búsqueda en serio. Fue una filtración lo que permitió que tanto el Ejercito como la familia pudieran reducir el área de búsqueda.

Otro aspecto que deja al descubierto la desidia y descoordinación policial por desplegar una buena tarea investigativa, es lo relativo a todos los indicios y testimonios a los ue fue accediendo la familia. Aquí algunos ejemplos llamativos. Cuando surgió la versión de que Pistón habría estado vinculado a otra desaparición ocurrida 15 años atrás, la policía la descartó alegando que no había vinculo. Cuando esa versión se hizo publica no tuvieron más remedio que activar, por orden de Fiscalía, un trabajo más serio. También ocurrió con el testimonio de otra mujer que había sido pareja de Pistón. Esa mujer había publicado en facebook, durante el año 2015, el acoso que sufría por parte de ahora detenido por el caso Onrrubio. Aquella publicación en las redes sociales, denunciaba la falta de atención policial a su denuncia y nombraba a Pistón como el protagonista de un obsesivo acoso tras la ruptura de pareja.

En estos dos meses la familia ha tenido que enfrentarse a la desidia de la policía en prestar atención a decenas de elementos. Fue la familia, y no la policía , la que descifró el servicio GPS de google que recuperó el trayecto exacto de las últimas horas del celular de Micaela Onrrubio. Pero si algo faltaba para confirmar la poca voluntad policial de aclarar todos los detalles de este horrendo caso, la naturaleza brindó otro “golpe de suerte” con el hallazgo de los restos humanos.

Como trascendió con fuerza, al aparecer el desborde de una cañada, la acción de algún animal dejaron al descubierto una cráneo humano, que se espera el resultado del peritaje de ADN para determinar que se trata de Micaela Onrrubio. Pero eso no fue todo. En realidad se encontró el cráneo, a medio metro de distancia la mandíbula y a una distancia similar una bolsa de plastillera rasgada con los restos de un cuerpo humano prácticamente completo. Este macabro hallazgo fue realizado por un peón rural. A un metro de esa escena existe un cañadón y en él se encontraron dos adoquines atados con piolas, que presumiblemente sirvieron para fondear la bolsa en un pozo de esa cañada. Allí también había ropa y calzado que fue identificada como de Micaela Onrrubio. Estos restos fueron encontrados en un pequeño camino. Hasta allí fue la policía y recogió los restos. En la jornada siguiente los familiares fueron a rastrillar la zona, pero no debieron moverse demasiado. Para su sorpresa, en el otro borde de ese camino, a escasos tres metros del cañadón, encontraron la marca de una fogata. Allí había restos de tela y plástico que habían sido quemados. La policía había estado parada sobre estos indicios pero lo descartaron. La familia comunicó a la policía lo encontrado y dijeron estar al tanto pero que esos elemento fueron desestimados y dejados en el lugar. La familia sorprendida, identificó pertenencias de Micaela Onrrubio entre los restos de la fogata. Allí estaban partes de la cartera de la desaparecida. Finalmente la policía se llevó ese material tras la insistencia de familiares.

Lo más grave es que la policía descartó otros elementos de esa fogata, que aún hoy están en poder de los familiares. Entre los elementos que se observan en los bloques de prendas y plásticos quemados, los familiares identificaron la camisa de la víctima, una pulsera trenzada que usaba habitualmente, los auriculares que utilizaba, restos de su libreta y lo más importante de todo: los restos de la cédula de identidad. En un pequeño bloque de plástico fundido se observa con claridad el dorso de un cédula quemada (ver fotos). Muy probablemente se trate del documento de Micaela Onrrubio. La policía lo descartó. Injustificable. Es muy, pero muy grave que la policía descarte un elemento de tanta relevancia como una cédula de identidad encontrada en el escenario de un crimen atroz. Al observar con detalle ese fragmento de cédula quemada, la desidia policial resulta más preocupante aún. En el plástico derretido se lee “… a/AssinaturaAutor…”. Esta expresión se encuentra en el dorso de todas las cédulas de identidad y corresponde al lugar donde figura la firma del Director Nacional de Identificación. Da la casualidad que justo en ese mismo lugar , pero en la parte frontal de todas las cédulas, figura el nombre del titular de ese documento. Es decir, no se trata de un fragmento quemado, irreconocible de un documento; sino que se trata del fragmento donde está aprisionado y preservado dentro del bloque de plástico, el nombre de la persona.

El jefe de policía que estuvo en el lugar y habló con la familia, debería dar explicaciones, ya no solo a sus superiores sino también a la opinión pública sobre esta decisión de descartar todo este material probatorio. Solo este último tramo de la nota debería provocar la remoción de esta autoridad.

Muchas veces la población se inclina por responsabilizar a la Justicia o Fiscalía por sus acciones y resoluciones, pero hay que tener en cuenta que estos ambientes trabajan en base a los elementos que la policía les proporciona. En este caso, es irrefutable que el avance del caso ha sido a impulso de particulares a pesar del contrapeso que representa la “investigación” policial. Si en un caso tan delicado como el de este homicidio la policía se ha manejado tan desprolijamente, qué se puede esperar de casos más rutinarios como una rapiña o un simple hurto. Algo está muy mal en San José… y no es de ahora.

4 pensamientos sobre “Injustificable: Policía descartó fragmento de cédula quemada hallada junto a restos óseos que se presumen de Micaela Onrrubio

  1. Es claro desde un principio que se está encubriendo un crimen horrible por no decir dos o quien sabe cuántos más , todo el pueblo sabe que más de uno hay atrás de más de un delito , no hay peor ciego que el que no quiere ver dicen por ahí , aquí tienen que intervenir las máximas autoridades en éste caso .

  2. Y condenan al cachila por un semiología.. o semiologo..no se si está bien dicho..este pistón es sicario…Carmelo Arocha Quijano..hermano de la que fuere Ministra gobiernos anteriores…es todo mafia Srs …y de la pesada y la policía comprada o vendida como más les guste….esto huele feo desde acá donde estoy y estoy a más de doscientos kilómetros

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