La Biblioteca de Ana Amalia Batlle y Matilde Pacheco

Exposición “De Ellas Dos” en la 14ª Feria del Libro de San José

                                                                                  Rossana San Martín Cruxên

El 9 de setiembre de 2019, en el marco de la “14ª Feria Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro de San José- Abrazando lenguas”, se realizó la apertura de la  exposición “DE ELLAS DOS”, en la que el Museo Histórico Nacional (MHN), expuso en la Sala Carbajal del Teatro Macció hasta diciembre de 2019 inclusive, parte de la Biblioteca de Ana Amalia Batlle y Matilde Pacheco, respectivamente hija y esposa de José Batlle y Ordóñez. (*) La apertura fue realizada por la Directora General de Cultura, Mtra. Celeste Verges y el Director del Museo Histórico Nacional Andrés Azpiroz. (**) Entrevistamos a una de las curadoras y guía en la apertura, Laura Irigoyen.

Fue una excelente selección de documentos, objetos, vestimenta, retratos, esculturas, y libros de la biblioteca que armaron madre e hija con ejemplares “clásicos” y vanguardistas. Textos explicativos ilustraban vida y aficiones de Ana Amalia y Matilde, y el contexto histórico.
            Hubo visitas guiadas en la apertura, y otra posterior, en el marco de la Feria, efectuada por la Historiadora Graciela Sapriza. El 13-12-19, en adhesión a “La Noche de los Museos, personal del MHN e integrantes del Grupo Compartir (Profesoras de Historia Margarita Patrón, Edhy Saavedra y Adriana Viña), efectuaron otra visita guiada.        

Primicia y privilegio para San José

Laura Irigoyen: _   Trabajo en el Museo Histórico Nacional y formo parte del Equipo que trabaja en  el Área Educativa de ese Museo y en el Archivo de Antecedentes. En esta oportunidad, me tocó junto a otras compañeras, hacer la Curaduría de esta exposición. Este equipo estuvo integrado por Clara von Sanden, Liliana Lagomarsino, Ana Cuesta, Karina Silva y yo, junto al Director del Museo Andrés Azpiroz.

            Esta exposición se elaboró, se pensó y se creó como primicia para esta “14ª Feria Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro de San José”.  Aún no se mostró en Montevideo y tiene como objetivo acercar a las personas al Museo Histórico Nacional, a través de objetos a los que el visitante en general no puede acceder, ya que  la Quinta de Piedras Blancas de José Batlle y Ordóñez a la que pertenecen, en estos últimos  20 años no ha estado abierta al público en forma permanente, sino solo en algunas situaciones particulares. A través de la muestra, apreciamos la vida íntima, las redes familiares y la historia de la lectura.

            Tal vez los nombres de Ana Amalia Batlle y Matilde Pacheco, no sean tan conocidos como la connotada figura política de José Batlle y Ordóñez, quien fuera dos veces presidente de nuestro país a comienzos del siglo XX. (*)

Objetos personales y una Biblioteca que sintetizan la vida intrafamiliar y una época

Esta exposición rescata  objetos personales de uso cotidiano de Matilde Pacheco [1854-1926] esposa de Batlle y Ordóñez, y de Ana Amalia (1894-1913), hija de él y de Matilde.  La muestra fue pensada a partir de una colección  de la  Biblioteca  que  Ana Amalia y Matilde armaron en conjunto, y que tenemos en el Museo Histórico Nacional, de la Quinta de Piedras Blancas que fuera de la familia.  Trajimos  aproximadamente un 10% del total de esa Biblioteca, que cuenta con unos 550 ejemplares. Elegimos los que consideramos que resultan representativos, ya sea por sus dedicatorias, por los temas del momento que tratan (el divorcio, lo vinculado a la condición femenina), o aun porque hay libros de autores extranjeros de la literatura universal, y de autores nacionales. Por otro lado, hay ejemplares que son bellos en sí mismos por la encuadernación o por las editoriales de relevancia que los produjeron.

Muchos de esos ejemplares fueron adquiridos en distintos lugares de Europa, durante el viaje que hizo la familia allá   desde los años 1907 a 1911.

La “Biblioteca de las Dos”: complicidades entre madre e hija

La Biblioteca  se completa, con otros ejemplares que eran de los años de juventud de Matilde, algunos libros que  recibe como obsequio de sus hijos, posteriormente a la muerte de Ana Amalia. Lo que tiene de especial es que la armaron juntas madre e hija.  Ellas firmaban sus libros como “Biblioteca de las Dos”. Hay toda una intención referida a la lectura, el divertimento y el ocio de estas dos mujeres.  La particularidad de esta muestra es que algunos ejemplares eran de antes de la existencia de Ana Amalia  y otros, posteriores a su muerte. Ella muere con 18 años.

            Tiene que ver mucho con “lo femenino” en esa época. Ella era la hija menor y era “la compinche” de su madre.  Matilde tenía a Sofía, que era mayor, hija del matrimonio de Matilde con Ruperto Michaelsson Batlle [primo de Batlle y Ordóñez**]. Ella tenía una relación más conflictiva y distanciada con Sofía. En esto se notaba el lugar que ocupaban las hijas y los hijos (varones). Estos tenían una vida pública y se iban del hogar materno, además de que el vínculo con sus padres era diferente.

_ Las hijas se quedaban en la casa…

_ Sí. Y si se casaban, ya tenían otra cercanía hasta en los cuidados y en el compartir. Teniendo en cuenta estos roles que ocupaba cada hijo y que eran los comienzos del siglo XX, las familias eran numerosas.

Esta colección es un ejemplo de  cómo era la vida de algunas de las mujeres de la élite: la lectura de novelas. También refiere a la vida íntima y familiar vinculada a la espacialidad de la casa en la Quinta de Piedras Blancas, porque tenían allí armada la Biblioteca.

Muestra la sensibilidad que se quería forjar con gustos y costumbres de la época. Hay revistas sobre moda.

_ Era la “Belle Époque”…

_ ¡Exactamente! Se puede rastrear a través de los ejemplares y de los objetos.

Retratos, esculturas  y objetos que rinden tributo a una prematura muerte

Hay dos vitrinas que resumen lo que fue la existencia de Ana Amaia, de fuerte carga emotiva vinculada a su muerte  prematura, provocada por la tuberculosis.

            Si haces un paneo general, vas a ver muchos retratos fotográficos o pictóricos de Ana Amalia, también esculturas que la representan.  Una de las piezas más destacables, ya sea por su tamaño o por la calidad de la pintura, es el retrato de Ana Amalia junto a su madre Matilde  Pacheco, realizado por Carlos María Herrera, en el que se logra  ese intimismo que desarrolló este artista en su pintura. Cuando lo hizo, en 1913, Ana Amalia ya había fallecido

 . Hay otro retrato de Ana Amalia del mismo pintor, y ambos fueron post mortem. Él toma como base fotografías. En la cartelería de la muestra, se puede apreciar que una de las fotos es clave para esta pintura de gran formato.  Si uno mira la expresión de tristeza de Matilde en este cuadro, ya demuestra la pérdida de su hija.

La muerte de Ana Amalia marcó la familia Batlle Pacheco. Eso se puede ver en titulares de retratos que “la revivían” de alguna manera y también en las fuentes de la época, ya que hay escritos personales tanto de José  Batlle y Ordóñez, como de Matilde, que dan cuenta de la profundidad de la pena y de lo devastadora que fue la muerte de Ana Amalia para todos.

Apertura de la exposición a cargo del  Director del Museo Histórico Nacional Andrés Azpiroz Perera.

“Esta exposición es el resultado de un trabajo de investigación y de un proyecto de trabajo colectivo. Participó un equipo muy grande integrado por  Ana Cuesta, Laura Irigoyen, Liliana Lagomarsino, Clara von Sanden y Karina Silva, en todo lo concerniente con la Curaduría y  los textos.  También ha trabajado el Equipo de Restauración del Museo Histórico Nacional. Este es el único Museo que tiene un taller propio de restauración. El material que ustedes están viendo, es porque ha habido detrás un trabajo muy grande de los restauradores del Museo Ernesto Beretta y Adriana Clavell y también hemos tenido para esta ocasión, una Restauradora invitada especialista en el área de textiles que es Valeria Mastrángelo, quien ha reconstruido los dos vestidos que están en el fondo: uno de Ana Amalia y otro que perteneció a Matilde Pacheco.

            Esta exposición es importante porque pone en valor una colección de libros que hasta el momento era desconocida por el público. Es un muy valioso testimonio sobre lo que era conformar una biblioteca femenina a principios del siglo XX. La lectura es un pretexto para  tratar sobre la vida de estas personas, sobre las costumbres, sobre la época… También tiene aspectos emocionantes, porque hay elementos vinculado a la vida íntima de estas dos mujeres, que estuvo también vinculada por la enfermedad y la tragedia. Ese capítulo le da a la exposición un carácter muy sensible.

            Quiero destacar asimismo el trabajo de diseño de Matías Bernaola, y en el video que ustedes podrán ver al final.

            Ustedes están viendo la colección del Museo Histórico Nacional. Más del 90% de lo que ven es de todos, pero hay algunas piezas que pertenecen a colecciones particulares, lo que es muy importante.  Destaco a Carlos Hernández, especialista en filatelia, quien generosamente ha prestado al Museo una serie de postales que podemos ver en esta exposición.  Debo señalar el aporte de la familia Franzini Batlle, que han sido muy generosos. Hay varios elementos que pertenecen a la colección de esa familia y ellos son los custodios de esos bienes. Esa familia fue además quien donó la Quinta de Piedras Blancas y la colección al Museo Histórico Nacional. En un Museo que ha tenido una historia un poco azarosa, es bueno que puedan confiar  en el Museo y prestar algunos de sus objetos para que se muestren a todos.

            Que la disfruten. Esperamos que sea de su agrado.”

(*)José Batlle  y Ordóñez (1856-1929), fue periodista, político, ideólogo y  Presidente de la República  de 1903 a 1907 y de 1911 a 1915. Ineludible referente del Partido Colorado y líder de la fracción de este partido denominada “batllismo”, baluarte de reformas. Batlle y el batllismo marcaron la historia  de nuestra República, por las transformaciones profundas que realizaron en nuestro país que repercuten hasta hoy.

Matilde Pacheco  se casó con Ruperto Michaelsson Batlle en 1872 y tuvo cinco hijos con él, quien falleció de tuberculosis en 1893, cuando ya se había distanciado de ella en dos oportunidades,  se había arruinado económicamente, y había abandonado a sus hijos.

            Matilde Pacheco y  José Batlle y Ordóñez vivían en concubinato en 1885 (segunda “desaparición” de Michaelson). Tuvieron cinco hijos: César, Rafael, Amalia Ana, Ana Amalia y  Lorenzo. Se casaron después de que  ella quedó viuda de Michaelsson.

(**) Andrés Azpiroz Perera es Licenciado en Historia, Magíster en Ciencias Humanas (Opción Histoira Regional), Técnico en Museología, Investigador Categorizado del Sistema Nacional de Investigadores. Cursa el Doctorado en Historia. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *