Los temas se votan el lunes Suspendieron extraordinarias. El apuro no era tal y las firmas no estaban

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Por Bruno Danzov

Necesitaría toda la página para poder contar con detalles lo ocurrido desde la columna que publicamos el pasado jueves, referente a las sesiones extraordinarias que había convocado la Junta Departamental para ese día, para el caso 2, y las que finalmente no se concretaron. Allí trazamos dos niveles de inferencia, uno que “el apuro” se vinculaba con lo perentorio de algún plazo (que fue descartado por varios, y reconocido en las últimas horas por quienes representan institucionalmente a la Junta). El segundo nivel de inferencia, fue que la necesidad recaía en la eventualidad que algunos ediles, no alcanzaran las asistencias necesarias en el mes  para percibir el reintegro, máxime cuando seguramente algunos podrían plantearse no concurrir el próximo lunes, porque como es sabido se realiza el acto de la fórmula Lacalle Pou- Argimón. Destaqué en la columna, varias cosas también: 1) la importancia de los temas a tratar y lo saludable de resolver los problemas con la interacción del Gobierno Nacional y el Departamental. 2) mi absoluta convicción de la importancia que aquellos que representan institucionalmente  un partido político, concurran al acto partidario, en la previa a una elección, en donde creo, todos asumimos nos jugamos mucho. 3) lo hice, lo hago y lo haré, reivindico el reintegro a los ediles. Las dos sesiones extraordinarias que estaban previstas para el jueves, no se hicieron. Más allá de profundizar en otras cuestiones, dejo claramente establecido de ante mano, que las sesiones no se hicieron, porque fueron convocadas absolutamente en forma irregular y antirreglamentaria. De hecho, las mayores repercusiones se generaron, no por el verdadero sustento de la columna, sino por la propia construcción de las eventuales sesiones extraordinarias. Ayer, dijo el Presidente de la Junta Departamental, en una entrevista telefónica con nuestro colega Jorge Gutiérrez Pérez en sobremesa de Radio 41, entre otras cosas que analizaré, que “las suspicacias (planteadas por nuestra columna) son falsas…”. Ese mismo nivel de falsedad fue el cimiento para la situación. Y lo digo, no solamente porque, cuando en la tarde del miércoles le pregunté al Secretario General de la Junta, quienes firmaban la convocatoria, me aseguró que se resolvió en coordinación, y que firmaban los coordinadores, cosa que efectivamente me demandó menos de 5 minutos saber que no era verdad. No solamente no ocurrió, sino que “nadie” había coordinado las dos extraordinarias, NADIE. Ni una sola firma. De hecho, a las 13: 49 de ayer, el propio Secretario me remite vía Whatsapp las solicitudes sin firmar. Por tanto, además de cimentar dos sesiones de la Junta en coordinaciones o acuerdos que no ocurrieron, se viola en forma absolutamente consiente el reglamento de la Junta y también aquello de: “¿Juran desempeñar debidamente el cargo de edil de la Junta Departamental y obrar en todo conforme a la Constitución de la República, Leyes y Reglamento Interno? Publicamos  en la pasada columna, los aspectos reglamentarios en los que se basó la citación de los ediles, y queda claro que lo que comienza el trámite para convocar a la sesión extraordinaria, son las tres firmas, y que estas deben estar 24 horas antes. Ya no seis horas antes de la sesión, 15 minutos antes tampoco estaban, es más se suspendieron las sesiones, porque “así como buscaron temas para hacer dos extraordinarias (y no doy casos ni nombres de ediles para no embarrar la cancha), también buscaron las firmas todo el día. Y nadie firmó, y eso no es responsabilidad de la columna, es la falta de coordinación y de apego al reglamento en el procedimiento. Le llevo al Sr. Presidente de la Junta Departamental, que merece toda mi estima y consideración humana, política y profesional, que las inferencias puedan ser equivocadas. Lo que no le puedo llevar, ni encuentra explicación es que considere un “tecnicismo”, algo que está a texto expreso en el reglamento. Hay miles de normas que no me gustan, (la tasa de alumbrado por ejemplo), pero las tengo que cumplir porque están vigentes. No puedo elegir cuales cumplo y cuáles no. Hay un reglamento, se debe cumplir, no sólo por la responsabilidad que se tienen sino además (y acá sí va lo que se manejó de la honorabilidad de los ediles, por incumplir un acuerdo que no se cerró) la parte de la “honorabilidad” en lo que juraron cuando se incorporaron al cuerpo. Allí está dada la palabra, y no en una conversación de pasillo.  No busco, ni buscaré responsabilizar a los funcionarios, las responsabilidades son políticas. Comparto y me alegra, y no esperaba más del Sr. Presidente de la Junta, que aseguró que se cumplirá el reglamento a “rajatabla”, es como debe ser, entre otras cosas, porque los informes, las resoluciones, la actividad de la Junta Departamental, son actos no sólo administrativos, sino de Gobierno. Podría asegurar (aunque generalmente le erro), que si se adopta una resolución, en una sesión que no cumplió (como compartimos no cumplían estas) con las formalidades que el caso y el reglamento requiere, pueden ser recurridas en el TCA, de eso sabe mucho más el Presidente que yo, pero, desde el sentido común (tan de moda en los últimos tiempos) si no hay citación válida, no hay sesión válida, y menos resolución válida,  por ende cualquier acto administrativo y de Gobierno que allí se tome, seguramente sea nulo. (Claro que será complicado demostrarlo, pero en la teoría y sobre todo en el espíritu,  lo es) 

Cierro con dos frases  del Presidente de la Junta que comparto plenamente en virtud de la trascendencia de los temas que se aprobarán además el lunes, por lo que no hemos puesto en riesgo nada: “Que le puede importar a la gente”, si nos ponemos o no de acuerdo en el día y la hora de la sesión. Claramente nada, a mí me importa poco, siempre y cuando lo hagan con los mecanismos previstos legalmente y con la finalidad que anuncian (para el caso ya aclaró que las inferencias de necesitar sesiones para que alguno cobrara el reintegro son falsas” (como buena inferencia no tiene que ser necesariamente demostrada, sólo coherente en el argumento y la realidad dirá) y la otra que comparto más aún es: “…tengo en la Junta y en política, preocupaciones más importantes…”. Sin dudas presidente, lo sé y me queda claro, por eso es recomendable seguir el proceso escrito y establecido, no vaya a ser que, (así como me pasó a mí), un día llame, pregunte, le mientan y tenga que volver a suspender…

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