Punto y coma

La cita de hoy

“El escritor Juan Carlos Onetti creó personajes inolvidables y una prosa atravesada de poesía y, por sobre todo, creó un mundo. Ese universo y esos personajes se alojaron en  una ciudad imaginaria que llamó Santa María. Como el indeterminado lugar de La Mancha donde vivía Don Quijote, también Santa María está en disputa. Algunos opinan que es una mezcla de Montevideo y Buenos Aires, otros la ubican en Entre Ríos, y los más ortodoxos sólo aceptan pensarla junto al condado de Yoknapatawpha de Faulkner, la Comala de Juan Rulfo, la Zona de Juan José Saer y otros espacios imaginados de la literatura.” ANA INÉS LARRE BORGES / Uruguay / Crítica y Ensayista literaria.

La Iglesia Católica y la autopsia

Cuando hay casos bien oscuros, la autopsia ilumina y puede brindar la  credibilidad institucional de las declaraciones y afirmaciones que puedan expresarse. Esta Iglesia no admite bajo ningún concepto que a los Papas se les haga la autopsia. Sin embargo, esta instancia respeta los restos mortales y no implica para nada vilipendio al cuerpo intervenido. Uno de los casos no resueltos, repleto de opacidad, hace referencia a la muerte de Juan Pablo I, el Papa número 273. Su nombre fue elegido en homenaje a sus antecesores Juan XXIII y Pablo VI. Juan Pablo I ejerció su papado sólo por 33 días (la edad de Cristo al morir). Falleció por un supuesto infarto el 23 de setiembre de 1978. Dentro de las decisiones políticas tomadas en ese lapso, hubo una polémica compra-venta del popularmente conocido como ‘Banco Vaticano’. En la oportunidad, estuvo muy cerca de la operación el religioso Raimondi, que entrelíneas era sobrino del gánster norteamericano Lucky Luciano. Otro religioso, Markicius, primo del Papa Juan Pablo I, fue el encargado de colocarle gotas de cianuro en su boca, luego que en el té bebido por su santidad, hubo sobredosis de Valium. Para completar este cuadro diabólico, hasta aparece la existencia de un sicario, el cual desvela las intrigas vaticanas de aquel episodio en su reciente libro ‘Cuando la bala golpea el hueso’. Perdónalos Señor, no saben lo que hacen.

Mentiras verdaderas

Al aparecer el cuerpo del Dr. Bleier en el ex Batallón 13 (ahora radicado en el depto. de Durazno) de Infantería, el tristemente célebre ‘El 300 Carlos’ o ‘Infierno Grande’, se constató las mentiras expresadas por algunos militares golpistas de la última dictadura cívico-militar de los años ’70 y principios de los ’80 del siglo XX. En otros términos, circulan datos falsos, desde los militares protagonistas de las aberraciones que saltan con más nitidez, cuando los forenses, entre otros actores, dilucidan las peripecias vividas y sufridas por los retenidos, en dependencias militares o casas particulares. Las ‘zonas cauteladas’ permiten proseguir por parte de los Antropólogos, la búsqueda de ciudadanos que realmente han sido desaparecidos. Entre tantas ‘mentiras verdaderas’, está la inexistente lucha del MNL-Tupamaros con los militares golpistas. Al irrumpir la dictadura última en Uruguay, la organización guerrillera estaba desmantelada. En la previa, hubo delincuencia común, asesinatos, secuestros, asonadas y torturas en el accionar del MNL-Tupamaros. Luego hicieron la gran mayoría de estas acciones, los golpistas desde el Estado. Dos demonios que llegan hasta el Uruguay de hoy y avivan cuando tienen oportunidad de hacerlo, una de las brechas presentes en el país. Demonios que hasta hoy no piden perdón y no dicen toda la verdad y se dedican a difundir ‘mentiras verdaderas’, como ‘cortinas de humo’ que confunden a mucha ciudadanía. En particular, a los jóvenes, todos nacidos con posterioridad a los hechos aludidos.

Uruguay de cuarta

El miedo a denunciar es real. No es una sensación térmica. Desde la mujer agredida por su pareja o ex pareja o los que por necesidad económica en Uruguay, entran a solicitar ‘el préstamo gota a gota’, donde hay que pagar hasta en forma diaria y donde los intereses han llegado al 960% anual. Aquí, los colombianos prestamistas en nuestro país, cuentan con equipos de cobranza, que llegan a amenazar, extorsionar y si la ocasión lo amerita, atacar físicamente al receptor del préstamo, que por cualquier motivo se atrasa en sus pagos ¿Es lógico pensar en un Uruguay solidario, amigas y amigos lectores, cuando las administradoras de préstamos que funcionan dentro de la legalidad, están habilitadas a demandar eventualmente a los solicitantes de préstamos, a través de intereses compensatorios más mora por un monto del 235%, en relación al préstamo original?  ¡Esto en Uruguay es legal! Por ejemplo, en EE.UU., en este año pidieron bajar del 25% al 15%, el costo del interés del préstamo solicitado. El Ministerio del Interior, en relación a los préstamos otorgados y los atropellos posteriores, sobre todo desde las redes clandestinas de prestamistas, señala que no actúa muchas veces, “porque no hay denuncias”. Lógico, no hay denuncias por miedo a las represalias de los delincuentes. Ahora sí, cobrar hasta el 235% de interés es legal en Uruguay ¿Qué se ha hecho en esta última legislatura, para reparar esta flagrante injusticia?

Ruta 66

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *