¿Será peor que en 2014?: A una semana de las Internas se intensifica incertidumbre sobre concurrencia a votar

Por Pablo Fernández Acheriteguy

En pocos días, el fin de semana que viene, se concretarán las Elecciones Internas delos partidos políticos. La chatura de la campaña, la notoria falta de movilización masiva de los sectores en pugna y la evidente apatía del grueso de la población  son factores que generan fuerte expectativa sobre los resultados que se alcanzarán en la correlación de fuerzas en cada uno de los partidos que presentan competencia interna. Un factor crucial para ese domingo será, nada más y nada menos, que el estado del tiempo. ¿Soleado, nublado, lluvioso, frío, templado? Todo influirá en distinta medida. El departamento de San José, se jacta de tener el mayor porcentaje de población rural del país, lo que también podría verse afectado en la cantidad de votantes que se movilicen dependiendo de cómo se presente esa jornada y también los días previos. No es lo mismo movilizarse a votar – en una elección no obligatoria – durante una jornada lluviosa por caminos barrosos, que desplazarse en un día soleado con caminos en condiciones. Sin dudas que el ánimo y el compromiso de cada votante del medio rural también determinará la voluntad para vencer factores que desmotiven o motiven, la concurrencia a votar ne una elección no obligatoria. En los centros urbanos también influenciará la lluvia y el frío para que mucha gente desista de salir a la calle. Estos escenarios son un gran escollo que deben enfrentar las estructuras sectoriales y partidarias en general.

Más allá del clima que se desate el domingo 30 de junio, la experiencia histórica no es buena predictora. Período tras período, las Elecciones Internas vienen concitando menor interés entre la población. En 2014 se llegó al nivel más bajo, cuando a nivel nacional apenas el 37% de los habilitados fueron a votar. En San José, como en todo el resto del país, ocurrió lo mismo. Ahora , todo indica que no hay ningún factor que revitalice la participación de la gente en forma trascendente; todo indica que la baja concurrencia a votar se mantendrá  dentro del nivel anterior. En el año 2014, en San José había unos 80.000 habilitados a votar, pero apenas 30.000 se presentaron ante las urnas distribuidas por todo el departamento. Los candidatos nacionales y los locales, deben mostrar su trabajo en captar voluntades, ya no solo para obtener apoyo, sino en algo tan simple como que los ciudadanos vayan a votar ese domingo. Ahí en el compromiso de cada ciudadano en ir a votar, está directamente ligado a la motivación que tenga, y esa motivación está fuertemente pautada por el grado de credibilidad que ese votante tenga, ya no solo por un candidato en particular sino en el sistema político en general. El descreimiento de la población ha ido creciendo año tras año, década tras década. Es notorio; es indiscutible.

En las Elecciones Internas cada partido define su estructura orgánica. Ese andamiaje interno, es el encargado de definir los principales candidatos para cada una de las siguientes etapas electorales de carácter obligatorio. El futuro Presidente de la República, se comenzará a elegir este domingo. Muchos , la mayoría quedarán por el camino. Por ejemplo los tres principales (Frente Amplio, Partido Nacional y Partido Colorado) reúnen una docena de postulantes, pero solo tres seguirán en carrera hacia octubre. Algo similar ocurre con las tempranas candidaturas a la diputación que desde ya se promocionan. Solo seguirán vivas una ínfima porción de todas las candidaturas que encabezarán listas locales para estas elecciones internas. Inclusive en algunos ambientes, el dirigente departamental que obtenga más votos en las internas, podría asegurarse desde ya la diputación en octubre. Por ejemplo, si el Partido Nacional en San José y particularmente el Herrerismo, mantuviera la costumbre de “encolumnarse”, se podría decir que quien tenga más votos ahora, ya puede saborear la cómodo butaca en la cámara baja. Claro, eso siempre y cuando se encolumnen. Es una “costumbre”, no hay un “acuerdo firmado”, no tampoco es una condición de la normativa electoral vigente. Lo hacen si quieren. Pensemos que el actual diputado blanco Ruben Bacigalupe logra la mayor cantidad de votos en estas internas, superando a Sebastián Ferrero, o a Sergio Valverde, o Hector Silvera. La “costumbre” dice que Bacigalupe encabezaría la lista a la diputación por el herrerismo en octubre, lo que desde ya le garantiza un nuevo período calentando el sillón parlamentario. Pero ¿y si deciden no encolumnarse detrás del más votado en la Interna? Para hacerlo tendrían que reunirse varios sectores y jugarse a todo o nada para ganarle a Bacigalupe en octubre. Las candidaturas a la diputación dentro de un mismo partido no acumulan votos y ese es un riesgo latente que deberán enfrentar, pues el partido podría perder la banca con otro candidato fuera del partido que personalmente reúna más votos.

Pero en esta elección interna también se define la integración de las convenciones departamentales o como la denomina la terminología oficial “Órganos Deliberativos Departamentales”. Los convencionales son quienes definen las candidaturas a la Intendencia para las elecciones de mayo 2020. Cualquier persona que quiera ser candidato a la Intendencia debe tener al menos el 30% de los votos de la Convención.

Lo cierto es que en estas elecciones no obligatorias del próximo domingo, se define mucho. Para unos se define “mucho” para otros “nada”. La desmotivación puede jugar muy en contra de los intereses de los actores políticos. El gran riesgo es que aquellos sectores o partidos que tengan mayor estructura puedan “acarrear” más votantes hasta las urnas, despegándose de aquellos grupos que no tienen tal capacidad de movilización de vehículos y en definitiva mayor cantidad de recursos económicos para trasladar gente durante toda la jornada.

En medio del descontento o descreimiento de muchos ciudadanos con la clase política, podría tener un reflejo directo en estas comicios. Podría suceder que el hartazgo con tal o cual propuesta política, genere la fuerza para ir a votar por una opción diferente que desplace o relegue a los que han generado esa disconformidad. Sería el conocidísimo “voto castigo”.

Estos días que restan de campaña serán fundamentales, pues hasta un mínimo gesto puede volcar la balanza hacia un lado u otro dentro de un mismo partido, e inclusive fuera de él. En el 2014, en San José votaron apenas 30.000 ciudadanos. Es bueno recordar como resultó aquella elección interna, cuántos votos obtuvieron los distintos partidos que competían en sus internas. Aquí le dejamos las cifras oficiales de las Elecciones Internas en San José en el año 2014.  En esta oportunidad hay muchos más partidos registrados, muchos de ellos no tienen puja interna, pero afectarán el volumen general de votos que se emitan y en particular afectarán a los partidos de siempre.  ¿Qué ocurrirá el próximo domingo 30? Es difícil de predecir o deducir. ¿Usted que piensa? 

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