Siempre tuvimos razón: Al final Intendente Falero tuvo que anular licitación por contenedores denunciada por “favoritismo”

Por Pablo Fernández Acheriteguy

Es muy común, tristemente, que desde las esferas del poder se confunda la “razón” con la “prepotencia”. Hay momentos que un determinado actor político, ocupando cargos de gobierno, confundido, haga un uso abusivo de su ámbito institucional. Ese abuso se cristaliza cuando usa la estructura que eventualmente gobierna,  para agredir o castigar a las voces discordantes, recurriendo a la estructura institucional para defenderse políticamente. De esta desviación de poder, el intendente Falero ha hecho algo cotidiano. Falero, con mucha liviandad acusa de “mentiras”, de “engaños”, de “falsedades”, o directamente de “disparates” a quienes cuestionan su improvisada forma de gestionar y administrar la Intendencia. Falero se mete hasta el cuello en una pileta de barro para defenderse de sus propios errores. Es común ver a Falero descalificando a quienes se atreven a desenmascararle sus tropelías políticas e institucionales. Pero esas mentiras distractorias, como toda mentira tiene las “patas cortas”. Falero, en muchas oportunidades se mueve como si su poder fuera eterno, como si su palabra o acciones no pudieran ser cuestionadas o criticadas. Falero no se ha dado cuenta que es Intendente en democracia y no un monarca feudalista. Falero parece no comprender que dentro de 10 meses dejará de ser Intendente de San José. Falero no se ha dado cuenta que su “ poder” está devaluándose con cada día que se acerca la Elección Nacional, el cambio de presidente en marzo 2020 y las elecciones departamentales de mayo. Día a día inexorablemente, Falero pierde el gobierno departamental, aunque gane su sucesora. Falero se ha preocupado por ubicarse visualmente, para obtener un lugar en el amplio espectro del próximo período; pues si no lo logra, desaparecerá del ámbito político nacional. Por esa fiebre de mostrar “todo lindo” y controlado, Falero tanto te ataca a un periodista, como ningunea infantilmente a otro actor político o defiende un operativo vergonzoso de sus inspectores de tránsito. Defiende “a ultranza” cualquier cosa que pueda rozar negativamente su gestión. Ese es su principal síntoma de soberbia y prepotencia… pero se equivoca una y otra vez.

Aquí narraremos un ejemplo de abuso y desvío de poder del Intendente Falero. El pasado 6 de agosto, hace casi tres meses, en esta página se publicó una nota con el título “Impugnan licitación por compra de contenedores denunciando favoritismo y falta de transparencia en la Intendencia de San José”. Aquella información estaba basada en documentación oficial y testimonios de los propios empresarios que estuvieron vinculados a esa licitación de la Intendencia. Allí se contaban detalles de la desprolijidad del procedimiento y la ya habitual falta de transparencia en los procesos de compra de la gestión de José Luis Falero.

Pero, hace un mes atrás la Intendencia de San José, a través de su Dirección de Administración envió a Visión Ciudadana un escrito firmado por el sub director Pablo Pucheu, quejándose de las publicaciones realizadas en esta pagina sobre las irregularidades en una licitación para la compra de 100 contenedores. Básicamente la noticia informaba que esa licitación había sido impugnada por empresas que se sintieron perjudicadas por el proceso de esa compra. El intendente resolvió firmar la adjudicación a una empresa y tras la reacción de otros oferentes se debió realizar un informe del caso. Los asesores de la Intendencia recomendaron al Intendente Falero, proceder a la anulación de esa adjudicación, ya que se había detectado un error en la redacción que habría provocado la confusión de las empresas. La noticia dejó al descubierto un desprolijo proceder de la Intendencia y particularmente de Falero, que aún estando en conocimiento de la recomendación de “anular”, dejaba transcurrir el tiempo. Para mayor enojo de Falero, la “noticia” se hizo publica , hasta con documentación oficial de la Intendencia. La licitación impugnada se había abierto en principio de año y pasaron varios meses para que Falero reaccionara formalmente.  Al final , tal como se había informado en Visión Ciudadana, el Intendente Falero debió dejar sin efecto aquella licitación, dar marcha atrás en la adjudicación y prepararse para hacer un nuevo llamado. Pero en un burdo intento de desacreditar la información, desde la Intendencia se envió el “Escrito”, que en realidad solo atacaba al periodista y nada aclaraba de los cuestionamientos nacidos de la impugnación. Ese “escrito” que la Intendencia envió a Visión Ciudadana por orden del mismísimo Intendente Falero,  en vez de explicar los cuestionamientos se concentró en desacreditar al periodista. Es decir, típico de Falero y su administración, se concentra en “matar al mensajero” en vez de responder al mensaje.  Ahora queda claro que aquellas notas tenían fundamento y las impugnaciones a la desprolijidad de la licitación tenían sustento y razón. Lo triste es que la noticia de la anulación de aquella cuestionada licitación, no fue difundida con la misma fuerza que el escrito descalificatorio.  La semana pasada un medio de comunicación, bastante obsecuente con la administración Falero, publicó sin destaque alguno que aquella licitación se había anulado. El “escrito” agraviante de la Intendencia hacia un periodista, debió merecer un destaque mayor. Pero no importa, se trata de estilos y profesionalismo. Cuando el agravio le toque a otro colega, sin dudas que denunciaremos el abuso desde aquí. Es necesario recordar que en aquel escrito de la Dirección de Administración se usaron calificativos que apuntaban al periodista y no a la licitación impugnada. Se pretendió hacer una defensa de los funcionarios implicados en el proceso, en vez de responder las irregularidades. Molestaron los adjetivos en vez de lo sustantivo de la denuncia. Ese escrito de la intendencia, que fue editado para publicar por otro periodista de esta casa, debió titularse: “Derecho de Respuesta de la Intendencia de San José: “NO EXISTEN LICITACIONES que hayan sido anuladas por el Tribunal de lo Contencioso Administrativo en toda la historia de la Administración Departamental de San José”, aludiendo al pasaje más contundente del “escrito”. Cabe destacar que en ningún momento el artículo periodístico hablaba del Tribunal de Contencioso Administrativo  ni de anulación de otras licitaciones. Es decir la Intendencia respondió algo que nunca se había dicho. Inclusive en un pasaje de ese “escrito” se repite el título en portada de la nota que tanto molestó a Falero. El “escrito” dice: “De estas expresiones se hace eco la portada del periódico del día 8 de agosto, titulado ‘DESPROLIJIDADES” en la licitación, provocaría que Intendente Falero anule compra de contenedores’”. A partir de allí la descalificación oficial recae sobre el periodista. En el “escrito” se descalificaba al mensajero con señalamientos tales como la falta de “RESPONSABILIDAD,  SERIEDAD, y el análisis FUNDAMENTADO”; también “desmedido e irresponsable”, entre otras caprichosas sugerencias en desmedro del trabajo periodístico. Pero, el tiempo pasó y ocurrió lo que fue informado: El Intendente debió anular la licitación. En una mención periodística, la semana pasada se señaló que la referida licitación fue “declarada desierta”, lo que además de ser incorrecto, resulta muy favorable para minimizar la exposición del intendente en este proceso desprolijo. La licitación NO FUE DECLARADA DESIERTA,  la licitación por los 100 contenedores, fue ANULADA, pues ya se había procedido a la adjudicación.

El Intendente Falero podrá hacerse el distraído con la anulación de esta licitación que fue impugnada por dos empresas. Desde el ámbito empresarial se denunciaba “el favoritismo y falta de transparencia”. Al parecer los propios profesionales de la Intendencia dieron la razón a la impugnación que derivó en la anulación de aquella licitación. Falero debió anular la licitación porque efectivamente hubo cosas que no estuvieron bien hechas. Para terminar, en el escrito descalificatorio que se envió desde la Intendencia hace un mes atrás, hay un párrafo que Falero debería aprenderse de memoria y colgarlo enmarcado en oro en la pared de su despacho. La frase del escrito  dice: “Entendemos y defendemos la importancia que en nuestra sociedad tiene el periodismo y particularmente el periodismo de investigación, el que incluso muchas veces es el último reducto para luchar contra situaciones injustas, totalitarias o de corrupción, pero ese respeto conlleva   RESPONSABILIDAD,  SERIEDAD, y el análisis FUNDAMENTADO, de los hechos y las situaciones, para que el ciudadano forme su propia opinión, y así en mantener en alto el sitial de esa tarea”… Exacto Falero, el periodismo es “el último reducto para luchar contra situaciones injustas, totalitarias o de corrupción…”. Ojalá se lo aprenda de memoria, aunque como Intendente ya debería saberlo. 

1 pensamiento sobre “Siempre tuvimos razón: Al final Intendente Falero tuvo que anular licitación por contenedores denunciada por “favoritismo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *